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Alucinante Viaje a Estambul, Joya Turística de Oriente y Occidente.

Balat, Estambul

Hay lugares en donde queda la esencia y el esplendor de tiempos pasados. Apreciar la historia de un lugar, sentir su aura recrea un puente entre la realidad y el olvido. Lo único que queda es la majestuosa arquitectura que nos invita galantemente a resucitar tiempos pasados. Gracias a su estratégica geoposición, Estambul es considerada una joya turística y además la cortina que divide dos continentes, allí verás como oriente y occidente influencian a una vibrante ciudad.

La modernidad carece de tiempo para ser olvidada.

El Castillo Rojo

Al empezar con el barrio Balat en Estambul, se encuentra un imponente edificio rojo lleno de contrastes arquitectónicos, culturales y religiosos. Subiendo la cuesta, en un recóndito barrio; Se encuentra, el aislado, silencioso castillo ortodoxo.

Distractor para los visitantes, invisible para su comunidad. Donde se cruzan tímidos turistas en busca de conectar con el olvido y retroceder el tiempo, de un rincón lleno de historias por contar.

Es el corazón de Estambul. El barrio que hubiese querido empezar, antes introducirme en la ciudad. (Unas de las razones es presenciar, entender; El respeto, la aceptación ante las diferencias.)

No es para menos. Ha sido necesario y la base de coexistencia entre armenios, cristinos, judíos, ortodoxos, griegos y ahora musulmanes.

A pesar del transcurso del tiempo, estos matices culturales se ven por toda la ciudad. Entre ellas está; La juvenil, cosmopolita, abierta. Por otro lado su otra cara; La conservadora, religiosa, hospitalaria e impecable, que parece sacada de un libro sagrado.

La Cara Aunténtica de Balat

Colegio ortodoxo griego. Balat-Estambul. (Mesnevihane)

Tuve la posibilidad de visitarlos, durante la pandemia con pocos turistas. Esperaba ver muchos turistas tomando fotos, probar la comida en sus restaurantes, en fin. Ver la cara turística a la que estaba acostumbrada después de algunos meses viviendo allí. Pero en realidad fue todo lo contrario.

Fue encontrarme de frente con un lugar en donde el tiempo no ha permeado sus costumbres, su vestuario y su realidad. En cambio, me sentí como una intrusa alterando su reciente cotidianidad, con pocos turistas.

Pude sentirme observada a través de mujeres usando sus vestuarios mas convervadores como; el «chador», o el «niqab». Así como algunos judíos usando la «Kipá» .

Debo considerar que fue una imagen incomoda, de alguien inexperto en el contexto. Pero al igual la imagen más autentica, en la que entendí la riqueza cultural que me rodeaba.

Cuando me preguntan por un lugar que se haya queda en mi corazón, probablemente seguiré diciendo que Estambul. Este enamoramiento, proviene desde antes de estar allí. No recuerdo exactamente donde empezó. Pero sé que es una mezcla de varios factores; La influencia del medio oriente en Colombia, especialmente en el caribe colombiano. Continuamente escuchamos apellidos “Turcos”, aunque en realidad son Árabes.

Luego, creía que algunos platillos eran turcos en la realidad no lo son, aunque si están presentes en su gastronomía. Por último recuerdo las interesantes historias de Diana Uribe y porsupuesto mis clases en la Universidad de Asia y medio oriente. Así empecé a asociar a Estambul como joya turística y quien diaría…. Tiempo ayudara a inspirar este Blog.

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